Nuestra Historia:

La Alondra no siempre ha sido un tal y como hoy se conoce. Comenzó en 1956 como el proyecto de vida de una humilde familia, en un pueblecito de Valladolid llamado Villaverde de Medina. Los que comenzaron este negocio fueron mis abuelos, que aunque eran de orígenes agrícolas, decidieron probar suerte en el mundo del pescado; Empezaron desde muy abajo, recibiendo el pescado en la estación de tren de Medina del Campo y Nava del Rey. Este lo recibían directamente desde Coruña empaquetado con hielo, por lo que siempre era producto muy fresco; Al principio su medio de transporte era una bicicleta, la cual prepararon para poder transportar una o dos cajas de pescado variado. Esta la usaba mi abuelo para llevarlo a el pueblo de al lado, Nueva Villa de las Torres. Mientras, mi abuela lo llevaba en una cesta de mimbre y lo vendía por su pueblo. Al cabo de más o menos tres años mi abuelo cambió su bici por una moto preparada para transportar varias cajas de producto, y mi abuela cambio su cesta por un carretillo de dos ruedas muy bien preparado. En el año 1965 el negocio seguía prosperando, por lo que adquirieron una furgoneta y empezaron a ir a por el pescado a Mercaolid. Ya en el año 1969 mi abuela dejó la venta y comenzó mi madre con 14 años a vender por Villaverde, primero con el carretillo, hasta pasados 4 años que se sacó el carnet de conducir, y pudo ampliar su zona de venta a tres pueblos más. En 1977 mis padres se casaron, y mi madre, que aun seguía con el negocio, decidió en enseñar a mi padre; Continuaron la venta ambulante y ampliaron a más pueblos. Compraron otra furgoneta para poder ofrecer un mejor servicio. En 1982 abrieron su primera pescadería en Nava del Rey, y decidieron llamarla “La Alondra”, haciendo referencia al pájaro de Castilla y León y pensando también en la originalidad, puesto que la mayoría de nombres de pescaderías se referían a pescados o personas. Continuaron también con la venta ambulante y años después ampliaron el negocio montando un supermercado en plena plaza de Nava del Rey, siendo siempre la sección estrella de este la pescadería. Mis padres mantuvieron este negocio y vivieron de él hasta su jubilación.